Apuestas altas en ‘Casino’: intriga y poder en el mundo del juego

Apuestas altas en ‘Casino’: intriga y poder en el mundo del juego
Casino

¡Atención, cinéfilos y amantes del drama criminal! Prepárense para sumergirse en el deslumbrante y peligroso mundo de «Casino», una obra maestra dirigida por el legendario Martin Scorsese. Esta película, lanzada en 1995, es un viaje intenso a través de la vida real de los casinos de Las Vegas en la década de 1970 y 1980, y se ha convertido en un clásico indiscutible del género. Los aficionados al cine están invitados a explorar un paraíso de luces neón que se entrelaza con la corrupción, el poder y la caída de un imperio de juego.

Protagonizada por un reparto estelar, «Casino» cuenta con las actuaciones magistrales de Robert De Niro, Sharon Stone y Joe Pesci, quienes encarnan a personajes inolvidables enredados en la avaricia, el engaño y la violencia.

De Niro brilla como Sam «Ace» Rothstein, un experto en apuestas que es elegido por la mafia para dirigir uno de los casinos más importantes de la ciudad. A su lado, Sharon Stone ofrece una actuación impresionante que le valió una nominación al Oscar, interpretando a Ginger, la volátil esposa de Ace, cuya adicción y desvaríos ponen en peligro el imperio que ambos han construido. Joe Pesci completa este trío dinámico como Nicky Santoro, un mafioso despiadado cuyos métodos brutales aseguran el control sobre el floreciente negocio de los casinos.

«Casino» no es sólo un espectáculo visual, sino también un estudio meticuloso de personajes, una narración épica sobre la ascensión y caída de los protagonistas, envuelta en la meticulosa atención al detalle de Scorsese y su habilidad para capturar la esencia del crimen organizado. La película es una intensa y estilizada representación del sueño americano corrompido, que seguro seducirá a quienes se deleitan con las historias de poder, amor y traición. ¡No se la pierdan!

Casino: personajes

En el panteón de las películas de crimen, «Casino» de Martin Scorsese se destaca como un deslumbrante retrato del exceso y la ambición, en gran medida gracias a su impresionante elenco. Encabezando este tour de force está Robert De Niro, cuya interpretación del meticuloso y frío Sam «Ace» Rothstein muestra su inigualable capacidad para retratar complejas figuras del crimen con encanto y matices.

Junto a él, Sharon Stone entrega una actuación ardiente y desgarradora como Ginger, cuya tumultuosa relación con Ace añade una textura emocional cruda e inesperada a la película, una actuación que le valió una nominación al Oscar y la consagró como una fuerza dramática con la que contar.

Joe Pesci, colaborador frecuente de Scorsese, vuelve a demostrar su talento para dar vida a personajes intensos y volátiles con su papel de Nicky Santoro, un hombre cuya brutalidad es tan aterradora como cautivadora.

La química incendiaria entre estos actores, alimentada por diálogos agudos y una narrativa fascinante, ofrece un espectáculo que no solo fascina a los amantes del cine, sino que también se ha convertido en una referencia cultural. «Casino» no es solo una película; es una experiencia cinematográfica que sigue capturando la imaginación de las audiencias con su intriga, su estilo y las actuaciones poderosas que han marcado la historia del cine.

La trama

«Casino» de Martin Scorsese es un viaje cinemático a las profundidades del sueño americano, teñido por el mundo del juego y el crimen organizado. La historia se centra en Sam «Ace» Rothstein (Robert De Niro), un mago de las apuestas deportivas reclutado por la mafia para dirigir el Stardust, un importante casino en el corazón de Las Vegas.

Con un talento innato para el negocio y un ojo avizor para los detalles, Ace convierte al casino en una mina de oro, al mismo tiempo que navega por las complejas relaciones del inframundo del crimen. A su lado está Ginger (Sharon Stone), una ex trabajadora de kiosco de apuestas convertida en esposa trofeo, cuya belleza solo es superada por su voraz apetito por la autodestrucción. Su tumultuoso matrimonio se desenvuelve ante el telón de fondo de un imperio construido sobre la ambición, la codicia y la traición.

Mientras tanto, el peligroso y volátil Nicky Santoro (Joe Pesci) es enviado a Vegas para proteger la operación, pero su propensión a la violencia pronto amenaza con derribar todo lo que Ace ha construido. «Casino» es una epopeya de decadencia y exceso, un drama criminal que explora el auge y la caída de un imperio de casinos, donde los lazos de lealtad son tan frágiles como las fortunas ganadas y perdidas en el giro de una ruleta.

Algunas curiosidades

Para los aficionados al séptimo arte y las narrativas envolventes, «Casino» es un festín cinematográfico repleto de anécdotas y detalles fascinantes que enriquecen su leyenda.

La película, basada en hechos reales, es una adaptación del libro homónimo de Nicholas Pileggi, quien coescribió el guion junto a Scorsese.

La meticulosidad con la que retrataron la atmósfera de Las Vegas de los años 70 y 80 es palpable: se emplearon casinos reales para el rodaje, y muchos trabajadores de casino fueron contratados como actores y asesores para garantizar la autenticidad hasta en los más mínimos detalles.

Robert De Niro cambiaba hasta setenta trajes a lo largo del film, reflejando la extravagancia de su personaje, Ace Rothstein. Por otro lado, el desempeño de Sharon Stone fue tan sublime que, además de la nominación al Oscar, se llevó un Globo de Oro. Y en cuanto a Joe Pesci, su personaje, Nicky Santoro, está inspirado en el mafioso real Anthony Spilotro; incluso algunas de las violentas tácticas de Santoro fueron extraídas de hechos auténticos registrados en los anales del crimen organizado. «Casino» también es conocida por su espectacular banda sonora, que acompaña de manera magistral las subidas y bajadas emocionales de la trama, y por el uso de una narrativa no lineal que ofrece perspectivas múltiples, acentuando la complejidad de la historia y sus personajes.

Este clásico del cine no solo entretiene, sino que también sumerge al espectador en una era dorada del juego y el poder, donde el glamour y el peligro jugaban la partida más arriesgada de todas.