Misterio en las sombras: descubriendo ‘El tercer hombre’

Misterio en las sombras: descubriendo ‘El tercer hombre’
El tercer hombre

Para los cinéfilos amantes del suspense y las tramas envueltas en misterio, «El tercer hombre» es una joya indiscutible del cine noir que ha resistido imperturbable el paso del tiempo. Estrenada en 1949, esta película, dirigida por Carol Reed y escrita por el célebre novelista británico Graham Greene, se sumerge en las sombras de la posguerra de Viena, una ciudad fragmentada por las potencias victoriosas y plagada de intrigas.

El film sigue a Holly Martins, un escritor estadounidense de novelas baratas, interpretado por Joseph Cotten, quien llega a esta metrópolis europea invitado por su viejo amigo Harry Lime, papel inmortalizado por Orson Welles. Holly pronto se ve envuelto en un enigma cuando descubre que Lime ha fallecido en circunstancias sospechosas. Con una curiosidad que se convierte en obsesión, Martins se lanza a la búsqueda de la verdad, desentrañando una red de corrupción y moralidad ambigua.

La atmósfera de «El tercer hombre» es una personificación del género noir, con su fotografía en blanco y negro que juega maestralmente con luces y sombras para crear un ambiente que es a la vez melancólico y amenazador. La banda sonora, innovadora y pegajosa, compuesta por Anton Karas y ejecutada en cítara, se convierte en un personaje más de la historia, subrayando cada giro dramático. La película no solo es un festín visual y auditivo, sino también un estudio profundo de la naturaleza humana y sus dilemas éticos. Con su final inolvidable y su plano secuencia icónico en la noria del Prater, «El tercer hombre» es una obra maestra que continúa cautivando a las audiencias y que debe ocupar un lugar privilegiado en la biblioteca de cualquier entusiasta del séptimo arte.

El tercer hombre : los personajes clave

Dentro del panteón del cine clásico, «El tercer hombre» destaca no solo por su dirección artística y narrativa cautivante, sino también por un elenco que encarna a la perfección la esencia del cine noir.

En el corazón del film se encuentra Joseph Cotten, quien presta su talento al papel de Holly Martins, un escritor de westerns de poca monta cuya lealtad y cándida moralidad se ven puestas a prueba en un laberinto de engaños. Frente a él, en un papel que se ha grabado en la memoria colectiva, emerge Orson Welles como Harry Lime, cuya presencia magnética y ambigüedad moral definen la esencia misma del antihéroe. La química entre estos dos gigantes de la pantalla es palpable, trazando una línea entre la admiración y la traición.

A su lado, Alida Valli ofrece una interpretación llena de matices como Anna Schmidt, la enigmática amante de Lime, cuya devoción y desesperación añaden una capa de complejidad emocional a la trama. Con actuaciones secundarias memorables por parte de actores como Trevor Howard, como el Mayor Calloway de la policía militar británica, y Bernard Lee, el elenco conforma un mosaico de personajes que reflejan los tonos grises de la moralidad en tiempos de posguerra. Cada intérprete, con su singular habilidad para capturar la tensión y la urgencia de esa Viena fragmentada, convierte a «El tercer hombre» en un estudio de personajes tan fascinante como su trama llena de suspense.

Trama

En la oscura y dividida Viena de la posguerra, donde el crimen y la corrupción se entrelazan con la desolación de una ciudad en ruinas, «El tercer hombre» despliega un thriller de misterio y suspense que captura la esencia del cine noir.

La historia sigue al escritor estadounidense Holly Martins, un autor de novelas de vaqueros que se ve sumergido en un laberinto de intrigas al llegar a la capital austriaca en búsqueda de su amigo Harry Lime. Martins se entera conmocionado de que Lime ha fallecido en un extraño accidente de tráfico, pero los detalles no cuadran, y su duda se convierte en una obsesión por descubrir la verdad.

En su investigación, choca con oscuros secretos y descubre que Lime estuvo involucrado en el nefasto negocio del mercado negro de penicilina, lo que eventualmente llevó a su misteriosa «muerte». La película, dirigida con maestría por Carol Reed y escrita por Graham Greene, sumerge al espectador en un entorno donde la moralidad es ambigua y las lealtades son frágiles.

Con actuaciones icónicas de Joseph Cotten y Orson Welles, y una insuperable banda sonora que resuena con la tensión de cada escena, «El tercer hombre» es una indiscutible obra maestra que seduce a los aficionados del cine con su atmósfera densa, su trama envolvente y su estética inconfundible.

Curiosidades de la película

Para los devotos del séptimo arte y sus intricadas historias, «El tercer hombre» se erige como una catedral de curiosidades cinematográficas. La película, ambientada en la Viena de la posguerra y dirigida por el maestro Carol Reed, se nutre de las tensiones de una ciudad escindida por las fuerzas aliadas. El guion, una creación de Graham Greene, nació originalmente como un relato corto, sirviendo de esqueleto para el largometraje que luego se tejería con sus hilos de misterio y corrupción.

La música, compuesta e interpretada por Anton Karas en el zither, fue un feliz accidente, descubierta por Reed en un rincón de la Viena nocturna; su melodía inconfundible, «The Harry Lime Theme», se convirtió en un éxito inesperado, tan icónico como la película misma.

La legendaria aparición de Orson Welles como Harry Lime, aunque breve en tiempo en pantalla, fue una de las más memorables de la historia del cine; Welles improvisó el famoso discurso de la noria, enriqueciendo la ambigüedad moral de su personaje.

Las escenas de las alcantarillas de Viena, un elemento clave de la trama, fueron en parte filmadas en locaciones reales, aunque gran parte de la red subterránea fue reconstruida en estudios en Londres debido a las limitaciones logísticas. «El tercer hombre» no es solo un thriller de suspense, sino un collage de decisiones artísticas fortuitas y meditadas que, juntas, crearon un tapiz cinematográfico que sigue fascinando a las audiencias modernas.